El Curriculum de la carrera de medicina desde su nuevo enfoque científico- antropológico-social, adopta como principios fundamentales, los de integración, flexibilización, significación, protagonismo en el aprendizaje y evaluación contínua. La integración se trabaja horizontal y verticalmente. Por ello se ofrecen cursos obligatorios de contenidos integrados. Para concretar la flexibilización se han programado espacios para cursos optativos, que permitan al alumno formarse según sus intereses. Los cursos se extienden a lo largo de la mayor parte del año calendario, obligando a una evaluación contínua. Se ofrecen dos clases de cursos obligatorios: los de orientación científica y técnica son intensivos, mientras que los cursos que hacen hincapié en las dimensiones humanas y sociales de la medicina son longitudinales. En los cursos intensivos se incorporarán elementos de los cursos longitudinales y viceversa. Las prácticas de enseñanza-aprendizaje aseguran un gran protagonismo por parte de los alumnos, tanto durante el horario de clases, como en el tiempo protegido de estudio independiente, necesario para desarrollar las actividades del día subsiguiente. Por ello, salvo en el internado de 6o.año, se ofrecen clases por espacio de no más de 4 horas diarias. Como criterio general, la mayor parte de las actividades se ofrecen en grupos pequeños, para fomentar la construcción cooperativa del conocimiento y las actitudes, y desarrollar la capacidad de trabajar en equipo. Para los cursos científicos, durante el ciclo básico, se prevee la siguiente distribución de las horas de clase: - un tercio de clases magistrales; - un tercio de sesiones tutoriales de ABSP en pequeños grupos, y - un tercio de trabajo de laboratorio, en comisiones. En el ciclo clínico las horas de clase se distribuyen en: - un tercio de actividades teóricas con estudio de casos, y - dos tercios de práctica con pacientes, utilizando distintos tipos de servicios de salud. En ambos ciclos, los cursos anuales relacionados con aspectos humanos y sociales se ofrecen en forma de talleres de reflexión en grupos, medianos o muy pequeños según el curso, y prácticas en terreno. El internado es un entrenamiento profesional que permite completar el desarrollo de las habilidades médicas y se ofrece en rotaciones por servicios de salud de distintos niveles de atención (centros de salud, consultorios externos, emergencias y hospitales de mediana y alta complejidad), para garantizar la capacitación en pacientes con diversas patologías y situaciones personales. A lo largo del año de internado, hay obligación de tomar cursos optativos, según intereses individuales. El programa ofrece la posibilidad de un aprendizaje muy significativo, a través de: - el contacto con pacientes y casos clínicos de aplicación profesional, desde las primeras semanas de clases; - la integración de conocimientos de distintos cursos de cada ciclo y de conocimientos provenientes de ambos ciclos; - el tratamiento de todos los temas con un enfoque interdisciplinario e integral (aspectos científicos, éticos, psicológicos, sociales, culturales); - la gratificación resultante de las estrechas relaciones afectivas que se establecen en un grupo pequeño de trabajo.
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