El nivel del cono medular en neonatos a término y pretérmino
Savastano, LE ; Sosa, P ; Fitt, MR ; Perez, A ; Zapata, L ; Perez Monteleone, L ; Giuliani, F ; Pellegrini, P ; Muñoz, E ; Rodriguez Jordán, J ; Oriz, L ; Pañero, E ; Guglielmi, JM ; Martino de Vargas, E
Postulado a premio Inv. Joven en Inv. Clínica
INTRODUCCIÓN
El conocimiento preciso del nivel del cono medular (CM), entendido como extremo caudal de la médula espinal, es imprescindible para realizar intervenciones neuroquirúrgicas y punciones lumbares. Este último procedimiento consiste en la recolección de líquido cefalorraquídeo mediante la punción con una aguja del espacio subaracnoideo de la columna lumbar (Figura 1) y es realizado frecuentemente en los Servicios de Pediatría. Asimismo, las punciones lumbares son realizadas de rutina en las Unidades de Cuidados Intensivo Neonatológicas, ya que son claves en el diagnóstico de infecciones meníngeas en los recién nacidos, complicación de mayor frecuencia a medida que disminuye la edad gestacional (EG).
La realización exitosa de las punciones lumbares en neonatos de diferentes EG requiere un sólido conocimiento anatómico. Además, para evitar lesionar la médula espinal durante este procedimiento, es necesario insertar la aguja entre dos vértebras en un nivel inferior que el CM (Figura 1). El consenso general sostiene que al nacimiento, la medula espinal se extiende hasta la 3ª vértebra lumbar (L3), y que durante la infancia asciende progresivamente hasta ubicarse entre L1-L2 por un crecimiento desproporcionado del tronco en comparación de la médula espinal. A pesar de la amplia aceptación de este concepto, existen estudios que informan la presencia del CM entre L1/L2 desde el nacimiento. Además, estas publicaciones proponen la existencia de diferencias raciales en el nivel y velocidad de ascenso del CM.
Los resultados contradictorios sobre el nivel del CM al nacimiento y el déficit de estudios anatómicos en la población latinoamericana han llevado a realizar la presente investigación que se circunscribe en el análisis del nivel vertebral de finalización de la médula espinal en neonatos argentinos. Cabe destacar que en el presente estudio hemos incluido a fetos de muy baja EG, ya que los neonatos prematuros representan el grupo de mayor riesgo de ser sometido a punciones lumbares por la elevada frecuencia de intercurrencias infecciosas meníngeas. Esta investigación pretende optimizar conocimientos anatómicos para mejorar las intervenciones en neonatos a término y pretérmino.
MATERIAL Y MÉTODO
Se realizó un estudio anatómico por disección cadavérica en fetos formolizados por perfusión e imbibición disponibles en la Morgue del Área de Anatomía Normal de la Facultad de Ciencias Médicas - UNCuyo. Se calculó la distribución de sexos y las EG de la muestra según formula Hadlock (longitud cefalocaudal, longitud femoral, diámetro biparietal, circunferencia cefálica y abdominal). Los fetos con malformaciones macroscópicas de cualquier índole fueron descartados del grupo experimental. Para determinar el nivel vertebral de finalización de la médula espinal, se colocó el cadáver en decúbito ventral y se seccionó la piel y el tejido celular subcutáneo (TCS) con tijera Mayo desde el cóccix hasta 3cm a cada lado de la protuberancia occipital externa (Figura 2A). Los bloques musculares paraespinales a cada lado de la columna fueron ablacionados y los restos musculares y ligamentosos de las vertebras fueron removidos (Figura 2B). Tras numerar y señalizar las vertebras desde el hueso occipital hasta el sacro, las láminas lumbares fueron removidas con tijera (Figura 2C) exponiendo la cisterna lumbar (Figura 2D). La duramadre fue seccionada longitudinalmente y reclinada en ambos lados exponiendo las raíces espinales a la altura de la cola de caballo (Figura 2E). Fue identificado el filum terminale desprendiéndose de la punta del CM (Figura 2F), y utilizando un microscopio quirúrgico, las caras laterales del CM se disecaron cranealmente hasta identificar el surgimiento del último nervio espinal. Este punto, considerado la finalización de la médula espinal, fue numerado en correspondencia con la vértebra respectiva.
RESULTADOS
Fueron analizados 76 fetos macroscópicamente normales, 37 masculinos y 39 femeninos, de 12 a 38 semanas de EG (Figura 3). La variabilidad de ascenso del CM fue elevada entre las 12 y 17 semanas, intermedia entre las 18 y 22 semanas y baja entre las 23 y 38 semanas de EG (Figura 4). El CM presentó una fase de ascenso rápido hasta L3 entre las semanas 13 y 14 de EG. El ascenso del CM hasta L1/L2 ocurrió principalmente ente las semanas 18 y 20 de EG. A partir de la semana 20 de EG, la velocidad de ascenso fue constante hasta llegar a L1. El 96% de los fetos mayores a 21 semanas (n:23) y el 86% de los fetos mayores a 19 semanas (n:37) presentaron el CM por encima del borde inferior de L2. A partir de las 29 semanas de EG, se comprobó que la totalidad de la muestra estudiada presentó el CM en posición homóloga a la observada en población adulta.
DISCUSIÓN y CONCLUSIONES
Los resultados obtenidos en el presente estudio coinciden con las publicaciones que sostienen la localización del CM entre L1-L2 desde el momento del nacimiento. Si bien nuestros resultados son elocuentes, en el presente nos hallamos abocados al estudio de neonatos de 31 a 40 semanas de EG para incrementar el poder estadístico en los recién nacidos pretérmino moderados (31-37 semanas) y a término (38-42 semanas). Nuestro estudio aporta evidencias que dilucidan la polémica existente en la anatomía medular fetal y que demuestran que la anatomía macroscópica aplicada es un ámbito fecundo donde la investigación puede aún desarrollarse.
Imagen 1
Figura 1: Punción lumbar. Obsérvese que la aguja ha sido insertada en el espacio subaracnoideo en posición caudal al cono medular (CM).
Imagen 2
Figura 2: Disección del cono medular. A)Sección de la piel; B)Ablación de los músculos paraespinales; C)Laminectomías lumbares; D)Exposición de la duramadre; E)Apertura del saco dural y exposición de la cola de caballo; F)Identificación del cono medular entre el filum terminale y las últimas raíces espinales coccígea (Co). L1-5: vértebras lumbares.
Imagen 3
Figura 3: Distribución de la muestra por edades gestacionales.
Imagen 4
Figura 4: Diagrama de puntos mostrando los niveles vertebrales de finalización de la médula espinal según las edades gestacionales de la muestra.
Comentarios
son pocos los trabajos de este tipo que se hacen en nuestro país. Nuestra Área se encuentra abierta a aunar esfuerzos entre básicas y clínicas. Nuevamente, felicitaciones.
Adhiero a las felicitaciones a la Dra. Martino por su esfuerzo y dedicación para orientar y estimular a los estudiantes que, año tras año, se sienten motivados para incorporarse a la actividad docente y de disección en el Área Anatomía Normal. Asimismo, por promover en ellos el entusiasmo para desarrollar trabajos de investigación médica, en particular en el campo de la anatomía con aplicación clínico-quirúrgica.
Como Co-Autor de este trabajo me gustaría agradecer a todos los que lo hicieron posible,desde los integrantes de la escuela de disección del Área de Anatomía Normal hasta la Dra. Martino.Cada uno desde su lugar de trabajo y esfuerzo personal,hicieron posible estos resultados.
Luis, felicitaciones por tu trabajo. Realmente da gusto ver como has participado en la investigación básica como aplicada, siempre con la misma dedicación y con interesantes resultados. Tu trabajo debería estimular a estudiantes a participar en investigación, cualquiera sea esta.
Estimada Jimena, gracias por tu mensaje. Efectivamente, los estudiantes de esta Facultad tenemos la suerte y el privilegio de poder acceder a una formación en investigación básica y clínica desde los primeros años de la Carrera. Felizmente, la investigación como herramienta de progreso científico y mejora profesional avanza entre nosotros. Personalmente tengo la satisfacción de haber aportado mi granito de arena para fomentar la investigación entre los estudiantes de esta Institución.
Como podrás notar, la gran mayoría de los coautores de los trabajos presentados en esta jornada son estudiantes. Es su turno ahora de contribuir en los numerosos laboratorios de nuestra Facultad como muchos lo hicieron en su momento. Al fin de cuentas, y parafraseando a un grande, no hay que llenar un barril, sino encender una llama.





Felicitaciones a todos los autores y a la Dra. Martino por su empuje para fomentar la investigación entres sus alumnos. Trabajos como éste deben estimular a todos los alumnos a participar más en investigación y, a los docentes y responsables de las Áreas, seguir promoviendo este tipo de actividades. Especialmente estos trabajos de aplicación a la clínica son muy interesantes para nosotros, ya que
Escrito por Fabián Cremaschi - May 30th 2010, 08:38